jueves, 24 de marzo de 2011

UN SIN FIN ETERNO



En lo más recóndito del firmamento moraban los dioses más poderosos del cosmos, estos se encontraban gobernados por un rey, al que llamaban Neptuno. Los dioses eran seres inmortales que tenían la capacidad de controlar el tiempo, las cosechas, los terremotos, así como también los movimientos del sol, la luna y todas las estrellas que se encuentran en el universo. Estas deidades tenían características muy parecidas a los hombres, ellos tenían defectos y también virtudes. Tenían la capacidad de ser bondadosos o crueles, leales o envidiosos, pacíficos o violentos, pero su poder supremo les otorgaba la posibilidad de ser independientes del género humano. Un día cansados de tanta perversión e injusticia en el mundo quisieron crear nuevos seres capaces de hablar y de escuchar a los demás sin tratar de agredir en caso de no estar de acuerdo, recolectar lo que la tierra podría brindarles sin excederse.
Y es entonces como comenzaron a notarse en el cielo con más frecuencia los eclipses que anunciaban la llegada de terremotos, maremotos, lluvia acida y toda clase de catástrofes naturales que aquejan al mundo terrenal y como si fuera poco este sombrío panorama al otro lado del mundo donde la fuerza de los dioses no causó efecto mediante catástrofes naturales fue el mismo hombre quien levanto la espada a sus semejantes, el cielo fue inundado de aviones con toda clase de artefactos modernos producto de la tecnología los cuales dirigían todo su arsenal contra objetivos supuestamente militares. Fue así como las naciones se unieron a uno de los dos bandos existentes y todo lo que hoy conocemos como mundo terrenal colapso en una inmensa nube de humo, donde no se podía diferenciar el bien del mal. Pero es así que en medio de la oscuridad, brillo una luz que se disperso por la faz de la tierra y fue colmando de color verde todos los campos que antes eran áridos e infértiles y todas las especies animales que un día habían ocupado el espacio terrenal corrían libremente de un lugar a otro
Luego de la última gran batalla, los dioses llegaron a un acuerdo respecto al surgimiento de un nuevo mundo, repitiéndose así este patrón eternamente, el hombre resurgió de entre las cenizas y una vez mas fue el morador de esta tierra……….